En España existen tropecientas mil plazas de toros, y todas muy bonitas pero como la Monumental de Barcelona ninguna; ese estilo neomudéjar mezclado con el bizantino tan bien combinado ninguna lo ha conseguido. Además esos colores azules combinados con el blanco quedan fetén.
También mencionar que cuando entras el albero tiene un color especial, como azulado, igual que los asientos que mezclados con el rojo de las maderas crea un ambiente único y moderno.
De lo único que carece la Monumental plaza es de un palco presidencial como el de las Ventas de Madrid o la Real Maestranza de Sevilla. Uno que sea digno de reyes y altos políticos.
En España existen tropecientas mil plazas de toros, y todas muy bonitas pero como la Monumental de Barcelona ninguna; ese estilo neomudéjar mezclado con el bizantino tan bien combinado ninguna lo ha conseguido. Además esos colores azules combinados con el blanco quedan fetén.
También mencionar que cuando entras el albero tiene un color especial, como azulado, igual que los asientos que mezclados con el rojo de las maderas crea un ambiente único y moderno.
De lo único que carece la Monumental plaza es de un palco presidencial como el de las Ventas de Madrid o la Real Maestranza de Sevilla. Uno que sea digno de reyes y altos políticos.